El yoga restaurativo es una forma suave de yoga que facilita la relajación y el descanso del sistema nervioso y del cuerpo en general. Se trata de una práctica que utiliza el apoyo de mantas, cinturones, cojines o bloques que permiten sostener las asanas por mas tiempo.

 

En una clase de Yoga Restaurativo el ambiente suele ser de recogimiento e introspección. Se realizan asanas reconstituyentes y la práctica incluye ejercicios de pranayama (respiración) y meditación. Este tipo de sesiones inducen un profundo nivel de descanso y relajación mental, y ofrece amplios beneficios en la recuperación de lesiones y convalecencias, así como para tratar el estrés severo o en momentos de cambio que hayan podido ocasionar estados de ansiedad o depresión. Además constituye un complemento perfecto a la rutina de prácticas de yoga mas vigorizantes y activas.

¿Quien puede beneficiarse de esta práctica de yoga suave?

La clase restaurativa es recomendable para todo tipo de alumnos, como una práctica a realizar el menos una vez al mes. Los alumnos con limitaciones físicas, en los últimos meses de embarazo, o en el periodo menstrual y también los practicantes de yoga estilo vinyasa pueden sacar muchos beneficios de éstas sesiones.

Un sistema nervioso sobrecargado, nos trae complicaciones que van a afectar a nuestro sistema inmune y otros trastornos que ya conocemos bien en nuestro estilo de vida moderno. El principal objetivo del yoga restaurativo es revitalizar el organismo y hacer que las fluctuaciones de la mente desciendan.

Como es una clase de Yoga Restaurativo

 

Una clase de yoga restaurativo es una sesión que se caracteriza por su ritmo tranquilo, lento y suave. Se practica todo el repertorio de asanas reconstituyentes de yoga, en el cual predominan las posturas sedentes y reclinadas. Incluye las asanas mas relajantes y otras posturas en su versión modificada, las cuales serán realizadas con los apoyos necesarios para proporcionar descanso al cuerpo y a la mente.

Este tipo de trabajo pasivo induce un profundo nivel de descanso y relajación mental. Durante la práctica, se utiliza el soporte de mantas, cojines, cinturones, bloques, las cuerdas, sillas o la pared, que permiten sostener las asanas durante mas tiempo, con el fin de estirarnos sin esfuerzo, soltar tensiones y crear espacio en el cuerpo para que la respiración de desarrolle libremente y disminuya la actividad cerebral. Algunas posturas se mantienen hasta 10 o 15 minutos.

Durante la sesión puedes obtener algunos ajustes de tu profesora, que te permitan mantener con comodidad la postura. Cada asana va a facilitar un estado de relajación mayor, por eso es importante poder abandonarse y mantener la quietud, lo cual implica movernos de nuestra tendencia hacia la acción y el logro, a simplemente respirar y dejarnos ser. Al final de la clase, el cuerpo se encuentra abierto y fresco, y por lo general se duerme mejor.

Las cinco R de beneficios del Yoga Restaurativo:

 

Relaja

El ritmo lento y pausado de la clase junto con la respiración profunda, sostenida a lo largo de la práctica, desencadena en el sistema nervioso parasimpático una respuesta que ayuda a mitigar los efectos del estrés. La sensación calmante en la que vamos ahondando asana tras asana, hace descender los estímulos nerviosos, aportándonos equilibrio y paz emocional.

Revitaliza

Algunas de las posturas que se practican, incluyen soportes que ayudan a liberar el tórax, expanden la región del corazón y elevan los pulmones inundando el cuerpo de oxígeno y ofreciéndonos un merecido respiro a la actividad frenética de la vida cotidiana. Estas maravillosas asanas además tonifican el sistema nervioso y restauran las glándulas, aportándonos una sensación global de júbilo y de bienestar.

Renueva

Las posturas reconstituyentes y los movimientos lentos y pausados ayudan a crear espacio en el cuerpo y facilitan una experiencia mas profunda en las asanas y la respiración. A medida que la consciencia se expande en el interior del cuerpo, los órganos de los sentidos y el cerebro se renuevan. El silencio de la mente facilita un estado mas introspectivo y tomamos distancia por un tiempo, de los acontecimientos y circunstancias en el mundo exterior.

Reconecta

La práctica de yoga restaurativo es una oportunidad para reconectar con el cuerpo, cultivando la escucha hacia nuestras propias sensaciones y rindiéndonos a la comodidad y el descanso en las posturas. Nos permite entrar en una verdadera intimidad con nosotros mismos y despertar poco a poco la consciencia de nuestro Ser, atendiendo a nuestras necesidades mas profundas para adquirir aplomo, flexibilidad y equilibrio interno frente a las situaciones del mundo exterior.

Reconforta

Las prácticas de yoga son una herramienta para la transformación interna y a través de ellas entramos progresivamente en la experiencia de unidad e integración. El mantenimiento de las asanas por un tiempo prolongado nos conecta con la sensación de sentirnos sostenidos y reconforta inmensamente hasta la ultima célula del organismo. Desde esa conexión esencial, desarrollamos la atención en el momento presente para vivirlo con plenitud y confianza.

¿Y a ti que tal te sienta el Yoga restaurativo?

Espero que esta forma de yoga te aporte muchos beneficios a ti también, y si no sabes como empezar, en el articulo de mis 10 asanas reconstituyentes encuentras una guia con la que puedes comenzar. Cuéntame tu experiencia con este tipo de práctica y coméntame tus dudas en la sección de comentarios. Gracias por compartir este post con otros amigos del yoga que creas les puede interesar. Y si deseas estar al día de estos y otros contenidos destacados, te animo a suscribirte a mi newsletter aquí abajo. ¡Hasta el siguiente post!  

 

Namasté

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