Salamba Sirsasana

La Postura sobre la Cabeza es una importante asana a veces reconocida como el Rey de las Asanas en el Yoga. Tal y como vimos con Salamba Sarvangasana, la familia de posturas invertidas han sido muy valoradas por los yogis milenarios, por su capacidad de rejuvenecer el cuerpo entero y mantenerlo en perfecta salud.

El dominio de la Postura sobre la Cabeza proporciona serenidad y equilibrio, tanto físico como mental. Aún siendo un asana de yoga básica, su preparación requiere tiempo y practicarla con integridad va a depender tanto de la fortaleza física de la que dispongamos al iniciarnos en la práctica de yoga, como la claridad en el alineamiento que necesitamos desarrollar en el cuello, así como en los hombros y la parte alta de la espalda. Vamos a ver algunas claves para practicar este maravilloso asana que pone nuestro mundo del revés.

 

Beneficios:

  • Estimula el flujo de la sangre en el cerebro y favorece la concentración.
  • Activa la glándula pituitaria y pineal y vigoriza el cuerpo entero.
  • Equilibra el sistema neuroendocrino y ayuda a regular los desarreglos hormonales.
  • Puede resultar beneficiosa en casos de depresión y ansiedad.
  • Favorece la circulación en general, facilitando el retorno venoso de la sangre al corazón. Combate la varices y alivia a las hemorroides.
  • El efecto de inversión descongestiona los órganos abdominales, aliviando el estreñimiento, los desórdenes gastrointestinales, trastornos de próstata y problemas urinarios.
  • Practicada con regularidad ayuda a regular la menstruación y a mitigar los síntomas del síndrome premenstrual, así como los de la menopausia.
  • Aumenta la capacidad de resistencia del organismo frente a la enfermedad.
  • Favorece la salud respiratoria.
  • Aporta paz, fuerza y determinación.

 

Contraindicaciones:

  • No realizar esta asana en casos de: lesiones en las vértebras cervicales, migrañas, afecciones cerebrales, sinusitis, otitis, glaucoma, hernia de hiato.
  • Rectificación cervical: trabajar con un profesor/a experimentado.
  • Diarrea.
  • Dolor de cabeza.
  • Presión arterial alta.
  • Menstruación: no practicarla.

 

Realizar la postura

  • Doblar la esterilla de yoga en tres pliegues o colocar 1 manta doblada donde irá a descansar la cabeza en Sirsasana.
  • Sentarse sobre los talones y apoyar los antebrazos encima de la manta o esterilla doblada.
  • Entrelazar los dedos de las manos manteniendo los codos a la anchura de los hombros y justamente bajo estos estableciendo la base triangular de Sirsasana.
  • Estirar el cuello y colocar la coronilla encima de la manta, en el hueco creado por las manos, abrazando suavemente la parte posterior de la cabeza.
  • Estira las piernas levantando las caderas, y caminar de puntillas con los pies hacia la cara.
  • Espirar y con un ligero impulso despegar ambos pies del suelo llevando los muslos hacia el pecho.
  • Tan pronto como se pueda mantener esta posición intermedia, se puede ir extendiendo las piernas poco a poco. Antes de levantar los pies del suelo es importante haber logrado la verticalidad en la columna vertebral.
  • Los principiantes pueden practicar esta postura con ayuda de una pared.
  • Estirar las piernas manteniéndolas juntas y permanecer en la posición de 2 a 5-10 minutos respirando acompasadamante.

 

Claves técnicas:

  • Cada parte del cuerpo, excepto la base, debe ser activada en contra de la gravedad para levantar su propio peso, apoyando del 90-95% del peso en los brazos y codos.
  • Apoyar la cumbre de la cabeza, en el punto donde cruzan las líneas imaginarias que van de oreja a oreja y desde el puente de la nariz.
  • Los meñiques no están en contacto con la cabeza, las yemas de los pulgares se apoyan en el cráneo, cerca de su base, junto a las orejas.
  • La apertura de los codos no debe exceder la de los hombros
  • Presionar firmemente contra el suelo con el borde exterior de las muñecas y los huesos de los antebrazos, pero sin que la yema de los pulgares rote hacia fuera.
  • Levantar los hombros y los trapecios alejándolos de las orejas, estirar el cuello.
  • Meter el tramo dorsal de la columna hacia dentro.
  • Las piernas unidas y muy activas, moviendo ligeramente hacia dentro el lado frontal de los muslos
  • Recoger el cóccix y el sacro y sostener la elevación del abdomen con el núcleo del cuerpo relajado.
  • Estirar hacia arriba la región inguinal, muslos internos y los talones.
  • Suavizar los ojos, orejas, frente y garganta.

 

“La práctica regular y precisa de Sirsasana desarrolla el cuerpo, disciplina de la mente y ensancha los horizontes del espíritu.”

La Luz del Yoga

BKS Iyengar

 

Salamba significa con apoyo, sostenida; Sirsa significa cabeza. Uno de los puntos mas interesantes que encuentro en la práctica de este asana esencial, y en general en las posturas invertidas, es su capacidad de irrigar sangre a todas las glándulas del cuerpo eliminando la fatiga y favoreciendo el equilibrio hormonal. Existe un autentico Yoga Hormonal en el que algunos profesores se especializan incluso como tratamiento para favorecer el embarazo. Practicando estas asanas sentimos los bien que sientan, pero como siempre, realizarlas bajo la experiencia de un profesor que conozca el cuerpo de sus alumnos, puede ser la mejor opción para los principiantes.

Espero que te haya gustado la ficha de esta postura. Ya va creciendo en este blog nuestra sección de Asanas de Yoga ,te animo a repasar aquellas que ya hemos visto. Y si deseas profundizar un poco mas no te pierdas mi artículo sobre Los Beneficios de las posturas de Yoga.

Como siempre, muchas gracias por leerme y compartir este artículo con otros amigos del yoga a quien creas les puede interesar. Te invito a suscribirte a mi newsletter, aquí abajo, si deseas estar al día de estos y otros contenidos destacados. ¡Hasta el siguiente post!

 

Namasté 

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