En éste nuevo artículo te explico los beneficios de los diferentes grupo de las asanas que practicamos en yoga. Podrás conocer un poco mejor como trabajan las posturas a diferentes niveles. Te aporto algunas claves que te pueden ayudar a construir una secuencia en tu propia practica personal. Conociendo las diferentes familias de posturas y en que te benefician podrás variar tus rutinas de yoga para adaptarlas a tu día a día. ¡Comenzamos!

Las posturas de pie

En las posturas de pie aprendemos los principios del movimiento correcto, algo fundamental para las práctica de las asanas de yoga, y también para la vida diaria, donde ayudan a tomar conciencia de la manera de sentarse, permanecer en pie y caminar.

Estas asanas son vigorizantes, renuevan el cuerpo y la mente eliminando tensiones. Practicándolas a menudo aumenta el poder, la fuerza y estabilidad de las piernas, caderas y espalda, lo que da lugar a un incremento de la confianza y la valentía. Cuando practicamos asanas como los guerreros y triángulos, por ejemplo, notamos como la concentración se agudiza y aumenta la energía y vitalidad. Además de mejorar la movilidad en todas las articulaciones, este grupo posturas estimulan la digestión, regulan los riñones y alivian el estreñimiento. Por eso son posturas que abundan en mis clases y que son fundamentales en la primera parte de mis sesiones de yoga.

  • Virabhadrasana I y II (guerreros)
  • Utthita Trikonasana (triangulo extendido)
  • Uttitha Parsvakonasana (postura del ángulo lateral)

Las flexiones hacia atrás

Las flexiones hacia atrás nos ayudan a ganar gran flexibilidad, agilidad y elasticidad, transmitiendo una sensación de juventud y ligereza al cuerpo. Con ellas logramos una potente apertura en el pecho y en los hombros. Los músculos de la espalda y las piernas se fortalecen y flexibilizan y los pulmones se abren, experimentando una mejora en la respiración. Practicando éstas asanas mejora la atención física y mental y aumenta la confianza y positividad. Además proporcionan energía y valor y combaten la depresión. En éste grupo de asanas se incluye (de menor a mayor nivel de dificultad):

  • Bhujangasana (cobra)
  • Salabhasana (saltamontes)
  • Ustrasana (el camello)
  • Urdhva Dhanurasana (la rueda)

Torsiones

Las asanas de torsión son un modo natural de desintoxicar los órganos y glándulas, mejorando la salud del cuerpo entero. Son posturas que exprimen los órganos abdominales logrando que se activen y ejerciten, lo cual mejora la digestión y elimina el aletargamiento. La columna vertebral se flexibiliza y se alivian los dolores de espalda y cabeza, así como la rigidez en el cuello y en los hombros. Dos torsiones básicas son:

  • Bharadvajasana
  • Ardha Matsyendrasana.

Posturas sentadas

Las posturas sentadas, tienen un efecto calmante y renovador. Estas asanas se pueden dividir en dos categorías:

  • Posturas con la espalda erguida, que son habitualmente empleadas para la meditación y el pranayama(técnicas respiratorias), como por ejemplo sukhasana (postura fácil), virasana,  sidhasana y padmasana (postura del loto),
  • Posturas en las que el tronco se flexiona sobre las piernas como en paschimottnanasana (postura de la pinza).

Podemos encontrar en ellas valiosos beneficios ya que eliminan la fatiga, regulan la tensión arterial y ayudan a recuperarse de la enfermedad. Por lo general calman los nervios y facilitan un sueño reparador si se mantienen durante tiempos mas largos.

Flexiones hacia delante de la columna vertebral

Las posturas donde el tronco se flexiona hacia las piernas tienen una cualidad introspectiva, calmante y apaciguan la actividad cerebral.  Estas asanas estimulan el tracto digestivo y masajean diferentes órganos activando el fuego de la digestión y facilitando la expulsión de los gases. Al practicarlas se tonifican el hígado, estómago, bazo y páncreas, sin embargo en ellas el corazón descansa y el frescor inunda todo el organismo.Tres sencillas asanas de flexión hacia delante son:

  • Balasana (postura del niño)
  • Prasarita Padottananasana
  • Paschimottanansa (la pinza)

Posturas invertidas

Las posturas invertidas, son cualquiera de las asanas en las que la cabeza está por debajo del nivel del corazón. Sus efectos son muy poderosos en todo el cuerpo, porque regulan y mejoran el funcionamiento de las glándulas y revitalizan todo el organismo. Al retirar el peso corporal de las piernas, estas se liberan de la presión. Revirtiendo el flujo normal de la sangre y la linfa, las piernas reciben un buen drenaje, mientras que las glándulas de la cabeza y el torso superior se irrigan de sangre fresca. Invirtiendo los órganos internos se activan partes que se hallaban inactivas. Todas las glándulas que ayudan a regir el sistema inmunológico y la producción hormonal se tonifican y refuerzan. Después de salir de una postura invertida, la circulación regresa con renovada vitalidad a su circuito habitual. Estas asanas además colaboran en la concentración, porque se incrementa el aporte de sangre al cerebro, y son una maravillosa ayuda para el sueño.

De entre las diferentes posturas de inversión, podemos destacar los beneficios de Sirsasanana y Sarvangasana, que son considerados en el yoga como el rey y la reina de las posturas. Estas dos asanas además, bien realizadas, mejoran la eficiencia respiratoria y la función cortical/cerebral. Ayudan a disipar la depresión y el aletargamiento. Aumentan la percepción y la memoria, la valentía y el discernimiento y proporcionan sentimientos de ecuanimidad, equilibrio y tranquilidad.

  • Sirsasana (postura sobre la cabeza), en particular activa la glándula pituitaria.
  • Sarvangasana (postura sobre los hombros) fortalece el sistema nervioso, aumenta la ecuanimidad y activa la glándula tiroides y paratiroides.

Equilibrios

Las posturas de equilibrio desarrollan ligereza, fuerza y agilidad. En yoga practicamos diferentes asanas de equilibrios tanto en posturas de pie como los equilibrios sobre las manos, posturas mas acrobáticas y empoderadoras. Practicando estas asanas se logra un tremendo control sobre el cuerpo. Se desarrolla gran tono muscular y aumentan la  coordinación y la concentración. Tres asanas básicas de éste grupo pueden ser:

  • Vriksasanas (el arbol)
  • Adhomukha Vrisksasana (postura del pino)
  • Bakasana (posturas del cuervo)

Secuencias y saltos (vinyasas)

Este es el método de realizar las asanas velozmente, como en la práctica de Surya Namaskar (los Saludos al Sol). Los rápidos movimientos de flexión y extensión del tronco desarrollan velocidad, atención y resistencia. Los saltos son tonificantes y agradables. Se incrementa el ritmo cardíaco, el pulso e intensidad de la circulación. Además se acelera y activa el metabolismo y se tonifica el sistema excretor y reproductor. Practicar las asanas secuenciándolas también estimula los órganos abdominales y proporciona energía. Aumenta el ritmo respiratorio, la velocidad y ligereza de las piernas.

Posturas supinas y asanas reconstituyentes

Este grupo de asanas son posturas que pueden mantenerse durante largos tiempos y tiene un efecto bastante equilibrador sobre el sistema nervioso. Facilitan una respiración calmante y nutren el corazón. Esto produce tranquilidad, frescor y ausencia de movimientos. Por lo general estiran la cara anterior del cuerpo generando espacio en y alrededor de los órganos abdominales y pélvicos, avivando el fuego de la digestión. Son posturas que merece la pena practicar al completo en una sesión especial de yoga, pues el efecto es bastante reparador. En ellas suelo encontrar un complemento perfecto a las prácticas habituales que realizamos a lo largo del mes, y los alumnos en general salen tremendamente revitalizados al practicarlas.

  • Supta Baddha Konasanas
  • Supta Virasana

Relajación

La practica de Savasana  al finalizar la sesión de asanas, nos enseña a permanecer completamente perceptivos, asimilando los efectos de las posturas y dejando que el cuerpo sucumba a la fuerza de la gravedad. Al tenderse de espaldas el cuerpo y la mente se calman, el organismo se apacigua y experimentamos momento a momento los profundos beneficios rejuvenecedores de la postura de relajación final.

 

Y a ti, ¿cuales son las posturas que mejor te sientan? Con práctica y dedicación seguro que puedes encontrar en las asanas un espacio para escucharte y lograr construir tus rutinas con un fin específico, descubriendo como le sientan a tu cuerpo. ¡Disfruta del camino!

Namasté

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